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Una de restaurantes malos

21 de octubre de 2008

Hace dos entradas comenté que había estado por Zaragoza.

Bien, pues la primera parte de mi visita la hice a un centro comercial a las afueras de la ciudad. No recuerdo bien el nombre del centro comercial, pero hay algo que nunca se me olvidará de él, y es el “restaurante” donde comí. Mi comida fue tan traumática que al salir realicé una fotografía al restaurante para poderlo identificar y comentaros aquí el servicio recibido.

Lo cierto es que no se por donde empezar. Creo que lo dividiré en puntos:

  • Tardaron 10 o 15 minutos en tomar nota del menú elegido.
  • Tardaron también una eternidad en servirnos, además de la des-sincronización en cuanto a dicho servicio, ya que cuando una persona de la mesa había terminado de comer, otras no habían empezado.
  • Bebí la peor ‘sangría’ que un ser humano puede probar.
  • Cuando la camarera se dio cuenta de que no había puesto los manteles ni a nuestra mesa ni a la de al lado, rápida y torpemente se dispuso a colocarlos olvidándose del mio, el cual nunca llegó a existir, por lo menos en mi propiedad.
  • Mi ración de champiñones con trigueros (espárragos verdes), resultó ser champiñones fríos y rancios con triguero (en singular, y además era la mitad de uno), más un pimiento padrón.
  • Nos sirvieron una jarra de cerveza recién sacada del lavavajillas, es decir, la jarra se encontraba bastante caliente, y no se si habéis probado la cerveza caliente, pero es un dolor.
  • Tras haberse acabado nuestra ración de pan, pedimos que nos pusieran más, y la camarera muy atenta nos dijo muy amablemente que se había acabado el pan (¡¡como se puede acabar el pan en un restaurante!!). Lo curioso es que detrás de la camarera había cuatro cajones enormes llenos de barras pan.
  • Todas las mesas de la sala y sus comensales se quejaban del mal servicio del restaurante.
  • Después de repetidas y sonoras quejas por parte de nuestra mesa, para rematar la faena, sale el que parecía jefe de cocina al salón (un tipo mexicano a primera vista) y nos dice que con la crisis que tenemos con el Comandante Zapatero, todos deberíamos tranquilizarnos y llevarnos bien.
En fin, todo un show. Cabe resaltar la organización que reinaba en dicho restaurante, el cual nos pasó una factura con algún plato que no habíamos pedido, pero que su montante final no llegaba ni a la mitad del que debiera haber sido.

Si queréis comer mal, sentir el hervir de vuestra sangre y pagar poco: ¡¡Este es el lugar ideal!!.

Comentarios (2)

 

  1. noreply@blogger.com (Gemma) dice:

    Gracias, Israel, me he reído un rato ;)

  2. noreply@blogger.com (Déborah) dice:

    Bueno, no seas tan exagerado, jajajaa, lo hemos pasado genial. Muacks


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