Bonita historia con triste final (Benzemá)
13 de agosto de 2009
Durante los días de desconexión en el Pirineo Navarro, hicimos varias excursiones. Una de ellas fue a la población de Isaba, un bonito pueblo situado en el Valle del Roncal.
Mientras paseábamos por las calles de la localidad fotografiando las hermosas casas y paisajes que rodeaban este bonito pueblo, nos encontramos junto a la iglesia un pequeño pájaro en el suelo que tenía ciertas dificultades para levantar el vuelo.
Inmediatamente después de cogerlo y comprobar cual era su problema, vimos que una gigantesca garrapata campaba a sus anchas por el plumaje del joven animal. Después de desacernos de ella con ciertas dificultades, llevamos al pájaro a la oficina de turismo del pueblo en busca de una solución para no dejarlo morir.
El hombre encargado de la oficina y la chica que atendía a los visitantes se mostraron muy atentos y colaboradores, pero las autoridades a las que llamaron poco aportaron dejándonos con el animal en las manos y con él su destino.
Tras este panorama, subimos de nuevo a la iglesia donde le dimos de comer y le intentamos ayudar para que volase de nuevo, pero los intentos eran fallidos y a los pocos segundos de despegar volvía al suelo con aparatosas caídas. Después de una pequeña discusión sobre que era mejor hacer con el animal decidí llevarlo conmigo al camping para cuidarlo y alimentarlo hasta que tuviese las suficientes fuerzas para volar.
Mientras estábamos en la iglesia de Isaba unos turistas se nos acercaron y nos informaron que el pájaro era un Vencejo. Tras lo cual decidimos ponerle el nombre de Vence, que a los segundos evolucionó en Benzemá (sí, el nuevo fichaje del Real Madrid, nos pareció gracioso xD).
Ya en el camping intenté darle de comer albóndigas las cuales parece que le gustaron, o al menos no se quejaba de ellas. Mientras jugaba con él, logré hacerle la foto que ahora veis estando en mi mano. El pobre animal no se separaba de mí, siempre trepando por mis brazos y piernas hasta llegar a mi regazo donde pasó casi todo el tiempo desde que nos lo encontramos.
Al anochecer decidí llevarlo a dormir al coche en una amplia caja rodeada con una toalla para que no pasara frio. Esa fue, su última noche, al día siguiente, en cuanto desperté inmediatamente abrí el coche para ver como se encontraba y el pobre Benzemá estaba muerto. Tras unos tristes momentos, decidí que le daría un entierro y por la tarde, a las afueras del camping, lejos de la gente, enterré a Benzemá. Sobre su pequeña tumba hinqué una pequeña y lisa piedra a modo de lápida donde marqué una ‘B’ mayúscula.
No sé si hice lo mejor para el animal, pero al menos así lo intenté.
Descansa en paz Benzemá.
Comentarios (1)











Menudo susto me diste cuando leí el título de la entrada en twitter, ya pensaba que le había pasado a nuestro nuevo delantero xD
Pues no sé si hiciste lo mejor para él, igual en el coche se ahogó cuando empezó a apretar el sol, pero por lo demás yo creo que hubiese hecho lo mismo. Bonita historia, en cualquier caso, sí.