Decide Ser Feliz
21 de Noviembre de 2009
La pequeña, bien perfumada y orgullosa anciana de 92 años, completamente vestida cada mañana a las 8 en punto con su cabello arreglado a la moda y el maquillaje perfectamente aplicado, aunque es legalmente ciega, se muda hoy a un asilo. Su esposo de 90 años murió recientemente, lo que motivó la mudanza. Después de muchas horas de esperar pacientemente en el recibidor del asilo, sonrió dulcemente cuando se le dijo que su cuarto estaba listo.
Mientras se desplazaba con su andadera hacia el elevador, le di una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las cortinas que colgaban de su ventana.
Me encanta” afirmó con el entusiasmo de un niño de 8 años al que le acaban de entregar una nueva mascota.
“Sra. Jones, no ha visto el cuarto… espere!”.
“Eso no importa”, respondió. “La felicidad es algo que decides con el tiempo. Si me gusta o no mi cuarto no depende de cómo estén arreglados los muebles … depende de cómo arregle mi mente.
Ya decidí que me gusta … Es una decisión que hago cada mañana cuando me levanto. Tengo la elección; puedo pasar el día en la cama repasando la dificultad que tengo con las partes de mi cuerpo que no funcionan, o salir de la cama y estar agradecida por las partes que sí funcionan”. “Cada día es un regalo, y mientras se abran mis ojos, me enfocaré en el nuevo día y los recuerdos felices que he almacenado… sólo por ésta vez en mi vida.”
Archivado en Activismo, Curiosidades, Filosofía, Frases/Citas, Lecturas, RetazosComentarios (4)
















Muy bonita historia, aunque bien es cierto que muchos días es difícil tomarte las cosas con felicidad.
Cierto Neokojiro,
Por eso debemos trabajar cada día nuestros comportamientos, para que un día llegue el momento en que podamos tomarnos las cosas con felicidad por malo que haya sido nuestro día.
Ese trabajo sólo nos corresponde a nosotros@s mismos.
Un saludo y gracias de nuevo por tu aporte!
Muy buen post. Para ser feliz sólo hay que pensarlo en tu mente y el día cambiará como por arte de magia, a pesar de que intenten que no lo seas.
Hola Carlos,
Efectivamente, al final para ser felices o infelices no necesitamos a nadie.
Gracias por tu aportación y un saludo.